¿Quiere irse a vivir y trabajar en Canadá? Estos son los requisitos

Los colombianos tienen más posibilidades gracias a los convenios comerciales entre ambos países.

Canadá es uno de los destinos más contemplados por los colombianos para viajar y trabajar.
Foto: AFP

Jesús Hernández, miembro del Consejo Regulador de Consultores de Inmigración de Canadá (Iccrc) y asesor de CI Canadá, explica los diferentes planes a los que se pueden acoger los colombianos, y los latinoamericanos en general, para vivir y trabajar en ese país norteamericano.

CI Canadá es una empresa de consultoría y asesoría jurídica canadiense legalmente constituida desde 1996.

Actualmente, hay varias maneras para recibir la residencia, pero no en todo el país es igual. Al ser Canadá una confederación, no una república, las leyes y requisitos que necesita un extranjero para emigrar dependen mucho de la provincia en la cual se quiera establecer.

En principio, las personas que quieran trabajar en Canadá deben tener un permiso de trabajo, el cual se brinda por medio de dos programas.

El primero es tramitado por el empleador que necesita un trabajador extranjero y se llama Estudio de Impacto de Mercado de Trabajo (Eimt o Lmia, por sus siglas en inglés).

El Lmia es que el empleador justifique al Gobierno canadiense que no hay ningún canadiense en el territorio de la empresa que cubra esa labor para la que se necesita al extranjero”, explica Hernández.

El empleo se brinda primero a los canadienses y luego, si hay una vacante, se abre espacio para los extranjeros

Jesús Hernández, miembro del Consejo Regulador de Consultores de Inmigración de Canadá (Iccrc) y asesor de CI Canadá, explica los diferentes planes a los que se pueden acoger los colombianos, y los latinoamericanos en general, para vivir y trabajar en ese país norteamericano.

CI Canadá es una empresa de consultoría y asesoría jurídica canadiense legalmente constituida desde 1996.

Actualmente, hay varias maneras para recibir la residencia, pero no en todo el país es igual. Al ser Canadá una confederación, no una república, las leyes y requisitos que necesita un extranjero para emigrar dependen mucho de la provincia en la cual se quiera establecer.

En principio, las personas que quieran trabajar en Canadá deben tener un permiso de trabajo, el cual se brinda por medio de dos programas.

El primero es tramitado por el empleador que necesita un trabajador extranjero y se llama Estudio de Impacto de Mercado de Trabajo (Eimt o Lmia, por sus siglas en inglés).

El Lmia es que el empleador justifique al Gobierno canadiense que no hay ningún canadiense en el territorio de la empresa que cubra esa labor para la que se necesita al extranjero”, explica Hernández.

El empleo se brinda primero a los canadienses y luego, si hay una vacante, se abre espacio para los extranjeros.

El otro camino, que los colombianos tienen en particular gracias al convenio comercial entre ambos países, no necesita del Lmia: solo se requiere que el aspirante tenga una profesión que esté exenta de la lista de trabajos que deben ser justificados por medio del estudio de mercado laboral anteriormente mencionado.

También está la opción de aplicar por medio de las convocatorias del Gobierno canadiense en Colombia para ir a trabajar. En estos programas, el Lmia es tramitado por el mismo Gobierno. Quien quiera aplicar debe estar atento a los medios de información del Gobierno canadiense, en los cuales se publican dichas convocatorias.

Requisitos para la residencia

En general, para trabajar y vivir en Canadá se necesita tener un buen nivel del idioma de la provincia en la que el aspirante desee establecerse. Por ejemplo, en Quebec se necesitaría saber francés y en Columbia Británica, inglés.

Es muy importante, también, tener una edad menor a 35 años. No es una regla, pero la tendencia del Gobierno canadiense es escoger personas menores de ese rango de edad.

También se tiene en cuenta que se tenga una profesión u oficio que sea acorde a la necesidad de la provincia en la cual se quiere establecer el aspirante.

Generalmente, se necesitan personas que tengan oficios o profesiones técnicas, como ingeniero de sistemas u operario de maquinaria”, indica Hernández.

Profesiones como periodista o abogado es más complicado que pasen.

También es difícil que sean aceptadas personas que sufran de enfermedades crónicas, pues los tratamientos para estos padecimientos suelen salir costosos para el Gobierno canadiense, teniendo en cuenta que (dependiendo de la provincia) la salud es pública en el país.

Por último, es supremamente importante no tener antecedentes penales graves.

“Aunque en Colombia no sea grave, por ejemplo, tener alguna multa por haber conducido en estado de alicoramiento, en Canadá sí es grave. Por lo tanto, los aspirantes deben tener siempre presentes este tipo de antecedentes y ser sinceros a la hora de las entrevistas”, afirma el consultor jurídico.

Programa en Quebec

Hace cinco años el programa de Quebec (instalarse en esa provincia) era el más popular en Colombia. Hasta el 2015, miles de colombianos salieron para Canadá por medio de ese programa, porque solo necesitaban saber un poquito de francés y los requisitos eran menos estrictos. Esos años maravillosos ya se acabaron, ya no hay”, asegura el consultor.

Programa de inversores

Gracias al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Canadá hay un programa de negocios en el cual la persona que quiera la residencia debe hacer una inversión promedio de 150.000 dólares canadienses (aproximadamente 433 millones de pesos colombianos) para abrir un negocio, emprendimiento o empresa en el país norteamericano.

Finalmente, Hernández aclara que es importante acudir a agencias o consultoras aprobadas por el Gobierno de ese país, pues se corre el riesgo de ser estafado. Pero si no se va a asesorar, tenga en cuenta que necesita analizar muy bien y con cuidado toda la información que se encuentra en los diferentes medios oficiales.

“No todos los planes que aparecen ahí son válidos para todos los aspirantes. Es importante analizar cuál es el plan que mejor se acomoda al perfil profesional y personal de cada persona para no aplicar sin tener ninguna posibilidad de lograrlo”, concluye Hernández.

Tomado de EL TIEMPO

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